Resignificamos

el valor de la pausa

Ese espacio sagrado entre

el estímulo y la respuesta

La Pausa

El silencio que ordena.

La reflexión que revela.

La meditación que aquieta.

El descanso que restaura.

La contemplación que transforma.

Cuando expandimos deliberadamente ese espacio interior, permitimos que nuestra intuición, creatividad y sabiduría esencial fluyan con mayor claridad.

Desde ahí, lo mejor de nosotras puede ponerse al servicio de nuestra vida y del mundo.